Como ya es costumbre en Washington, cada vez que se elige un nuevo Congreso, les toca sonreir y posar a los del kinder, a los nuevos, que aunque felices de sus recientes victorias electorales, ahora se enfrentan al mundo de jerarquías y favoritismos políticos que dominan las aulas del Capitolio.
Pues aquí los dejo con varias versiones de la foto familiar, y a ver cuanto duran estos 41 legisladores antes de caer en la corrupción.

Todavía estamos un poco trasnochados y con la resaca electoral, pero tienen razón y no podemos dejar pasar un comentario sobre el hecho que 



(adiós macacos y ese balón de fútbol que pitos toca?)

