No es la primera vez que Israel comete atrocidades genocidas en el pueblo de Qana en el Líbano. Tampoco es la primera vez que estos crímenes de guerra son ejecutados con armamento otorgado por los EEUU en esa complicidad infame que caracteriza a las relaciones entre estos dos países.
Hace un par de días los israelíes bombardearon y destruyeron un edificio en la ciudad de Qana que albergaba a civiles que se refugiaban de los ataques indiscriminados y criminales lanzados contra el Líbano. En el ataque murieron al menos 54 civiles, 37 de los cuales eran niños.
Esto ocurría tan sólo un par de días después de que Israel deliberadamente bombardeara estaciones de observación de las Naciones Unidas matando a 6 oficiales de esa organización.
Uno podría pensar que todo esto fue el resultado de accidentes…





