Un escándalo mayor se ha desatado en Washington desde hace unos días en que el Washington Post denunció las condiciones deplorables en que viven los soldados heridos en la guerra durante su rehabilitación en el Hospital Walter Reed de esta ciudad.
Según el Washington Post, el hospital Walter Reed de Washington, el mayor hospital militar de Estados Unidos, donde convalecen de sus heridas cientos de soldados que combatieron en las guerras de Irak y Afganistán, está infestado de ratas, cucarachas y moho.
Como si ésto fuera poco, los soldados que requieren de atención ambulatoria tienen que navegar por docenas de trabas burocráticas y llenar montañas de papeles antes de ser aceptados dentro del sistema de atención médica.
El escándalo ha resultado ser una vergüenza muy grande…